Cómo acertar con la talla comprando ropa en línea

Si hay una razón por la que una clienta devuelve una prenda, es la talla. No el color, no la tela: la talla. Y lo que más rabia da es que casi siempre se podía haber evitado antes de pagar.

Tu talla no es un número, son tres medidas

«Soy mediana» no significa lo mismo en dos marcas distintas, ni siquiera en dos prendas de la misma marca. Lo que no cambia son tus centímetros. Necesitas tres:

  • Busto: por la parte más ancha del pecho, con la cinta recta por la espalda.
  • Cintura: por la parte más estrecha, normalmente justo encima del ombligo.
  • Cadera: por la parte más ancha, unos 20 cm por debajo de la cintura.

Mídete sobre la ropa interior y sin apretar la cinta. Apúntalas en el teléfono: te van a servir cada vez que compres.

Cuando caes entre dos tallas

Aquí está la decisión que más se falla, y la respuesta depende del corte de la prenda:

Corte amplio u holgado —monos, conjuntos fluidos, ponchos, capas—: elige la más pequeña. La prenda ya deja espacio por sí sola, y una talla de más se te va a caer de los hombros y a tragar la silueta.

Corte entallado —vestidos ajustados, blazers, abrigos de sastre—: elige la más grande. Meter una prenda es fácil y barato; sacarla, casi nunca se puede.

Abrigos que vas a llevar encima de un suéter: sube una talla. Un abrigo que te queda perfecto sobre una camiseta no te cierra sobre un punto grueso.

Lo que no te dice la tabla

Hay cosas que no salen en los centímetros y conviene mirar en las fotos: dónde cae el largo si eres bajita o muy alta, si el escote te va a funcionar con el sujetador que tienes, y si la cintura va con resorte o rígida. Una cintura elástica perdona un par de centímetros; una con cremallera, ninguno.

El atajo

Si después de todo esto sigues dudando, pregunta. Escríbenos con tu estatura y tus tres medidas y te decimos qué talla pedir en esa prenda concreta. Nos interesa más acertar a la primera que venderte dos tallas y gestionarte un cambio.

Ver la tabla de medidas completa